Empiezas a sentirlo, por todo el cuerpo, levemente, mientras respiras, un pequeño pero intenso bom bom...
Pierdes la mirada, pierdes... siempre pierdes.
Es mejor ignorarlo.
Hey tú, escúchame, baja de ahí, sí tú, la de la nube. Tienes que pensar, no siempre tienes que hacerle caso a él, piensa que nunca te ha salido bien. No vale la pena, estás bien así, ¿por qué cambiar?
Estoy atada, no puedo moverme, no puedo evitar perderme, me tiene secuestrada, y no quiero escapar. Intento pensar, pero no encuentro mi cabeza, estoy adormilada, perdida y...
¡No lo digas!, no debes, tienes que rechazar ese sentimiento. Lo sabes, pero él te ciega, tu corazón, ignóralo.
No puedo ignorarlo, ¡NO!, no quiero. Él es mi corazón, ¿en qué me convertiría sin él?, ¿en qué me convertiría sin corazón? En un ser horrible, deforme, infeliz... pero sin problemas. ¿De qué me valdría?

No hay comentarios:
Publicar un comentario