Cualquier adolescente de 15 o 16 años ha pensado alguna vez en querer tirarse por la ventana, y matarse.
Imagina que coges las suficientes ganas de quitarte la vida... ¿Qué pasaría?
Me despedí de ella gritándole, pero ¿para qué pensar más en ello? De todas formas nunca me quiso aunque fuera su hija, y siempre prefirió más estar trabajando a estar conmigo.
Siento frío, sin embargo, algo cálido rodea mi mano y me hace sentir mejor, aunque no logro ver qué es. Todo esta oscuro, empiezo a tener miedo. ¿Por qué ahora? ¿por qué no lo tuve antes de tirarme de aquel edificio? quiero volver, no debí hacerlo, ahora sí estoy sola.
No, espera, veo algo, luz, y a ella, mi madre, de la que no me quiero volver a separar por mucho que llegue a odiarla, por mucho que ella quiera a su trabajo más que a mí.
La abracé, pero entonces sonó el móvil, seguramente de su trabajo como de costumbre, ya me arrepentí de lo que pensé por unos instantes. Lo sacó del bolso y mirándome, sonrió, y colgó la llamada. Por una vez prefirió estar conmigo, allí, en aquel hospital con olor a muerte, donde no me gustaría volver a estar en por nada del mundo.
lunes, 29 de agosto de 2011
domingo, 28 de agosto de 2011
Manchas de egoísmo en tus alas blancas
Parece que no echan nada interesante en la televisión.
Pasaba de canal en canal buscando algo con lo que entretenerme en otro de mis aburridos días de vacaciones, cuando encontré un programa en el que unos amigos tenían que tirarse desde un trampolín de no más de 15 metros de alto. Como es natural, me propuse a verlo con la mala intención, desde luego no era buena, de reírme de su idiotez, y jactarme de mi cómodo sillón con solo medio metro de altura. En fin, la mayoría de ellos tenían miedo al principio debido a la gran distancia que había hasta llegar al agua, y yo empecé a imaginarme en aquella situación con Andrea y las demás.
Pensaba que seguramente dejaría que se tiraran y luego yo diría que eran unas ''pringadas'', y no me pensaba tirar. Pero en cambio sí quería tirarme, aunque era peligroso y solo pasaría miedo, mas no lo tendría a morir si me ocurría algo. Entonces imaginé que Andrea se hacía daño y moría. ¿Que haría? me quedaría completamente sola, y no tendría con quién estar y charlar de cosas que ni siquiera aquí, que soy anónima, me atrevería a decir. En ese momento tuve las ideas claras, y sabía que si estuviera en esa situación, me tiraría yo, pero no dejaría que Andrea se tirase por miedo a... simplemente, quedarme sola. Puro egoísmo.
Cuando pensamos en que somos como ángeles que queremos cuidar de los demás por su bien, sólo es por el nuestro, por no perder algo que nos importa; teniendo las alas blancas que creían proteger a quien querías, manchadas de egoísmo.
Pasaba de canal en canal buscando algo con lo que entretenerme en otro de mis aburridos días de vacaciones, cuando encontré un programa en el que unos amigos tenían que tirarse desde un trampolín de no más de 15 metros de alto. Como es natural, me propuse a verlo con la mala intención, desde luego no era buena, de reírme de su idiotez, y jactarme de mi cómodo sillón con solo medio metro de altura. En fin, la mayoría de ellos tenían miedo al principio debido a la gran distancia que había hasta llegar al agua, y yo empecé a imaginarme en aquella situación con Andrea y las demás.Pensaba que seguramente dejaría que se tiraran y luego yo diría que eran unas ''pringadas'', y no me pensaba tirar. Pero en cambio sí quería tirarme, aunque era peligroso y solo pasaría miedo, mas no lo tendría a morir si me ocurría algo. Entonces imaginé que Andrea se hacía daño y moría. ¿Que haría? me quedaría completamente sola, y no tendría con quién estar y charlar de cosas que ni siquiera aquí, que soy anónima, me atrevería a decir. En ese momento tuve las ideas claras, y sabía que si estuviera en esa situación, me tiraría yo, pero no dejaría que Andrea se tirase por miedo a... simplemente, quedarme sola. Puro egoísmo.
Cuando pensamos en que somos como ángeles que queremos cuidar de los demás por su bien, sólo es por el nuestro, por no perder algo que nos importa; teniendo las alas blancas que creían proteger a quien querías, manchadas de egoísmo.
sábado, 27 de agosto de 2011
Las vidas de un gato
La mayoría de vosotros habrá escuchado alguna vez que los gatos gozan de 7 vidas, y aunque es un mito debido a que son hábiles, inteligentes, astutos...etc. Por mi parte, creo en un mito algo diferente.
La Muerte, poseedora del tiempo de los vivos, le otorgó a los gatos siete vidas para cuidar de la muerte de 7 humanos diferentes. Cuando un gato es acogido por una persona, este se convierte en el guardián del cuerpo que una vez poseía un alma, aunque si una persona no cuida de uno de ellos, los gatos sin humanos se ocupan de los humanos sin gatos. ¿Por qué? pues esto se debe a la preocupación de La Muerte, que desde sus aposentos veía como los cuerpos moribundos de los humanos eran comida de animales carroñeros y pequeños gusanos. Y esto que un alma triste, antes poseedora de un cuerpo ahora presa de aquellos animales le pidió que impidiera que aquello pasara, y La Muerte, demasiado ocupada para ello, ordenó crear unos agiles, astutos, independientes y hábiles animales que se encargaran de guardar la paz de los cuerpos de cada persona. Crearon muchísimos y de diferentes colores, pero les faltaba un alma, la suficiente para poder sentir amor por el ser humano, y no la tenían. Tras largos días pensando, se le ocurrió una idea. Meter en cada gato un alma de los ya sin cuerpo humano. Pero al no poder crear tantos gatos por la oposición de parte de las almas, tuvieron que ordenarle a cada gato guardar los cuerpos de 7 humanos distintos.
La Muerte, poseedora del tiempo de los vivos, le otorgó a los gatos siete vidas para cuidar de la muerte de 7 humanos diferentes. Cuando un gato es acogido por una persona, este se convierte en el guardián del cuerpo que una vez poseía un alma, aunque si una persona no cuida de uno de ellos, los gatos sin humanos se ocupan de los humanos sin gatos. ¿Por qué? pues esto se debe a la preocupación de La Muerte, que desde sus aposentos veía como los cuerpos moribundos de los humanos eran comida de animales carroñeros y pequeños gusanos. Y esto que un alma triste, antes poseedora de un cuerpo ahora presa de aquellos animales le pidió que impidiera que aquello pasara, y La Muerte, demasiado ocupada para ello, ordenó crear unos agiles, astutos, independientes y hábiles animales que se encargaran de guardar la paz de los cuerpos de cada persona. Crearon muchísimos y de diferentes colores, pero les faltaba un alma, la suficiente para poder sentir amor por el ser humano, y no la tenían. Tras largos días pensando, se le ocurrió una idea. Meter en cada gato un alma de los ya sin cuerpo humano. Pero al no poder crear tantos gatos por la oposición de parte de las almas, tuvieron que ordenarle a cada gato guardar los cuerpos de 7 humanos distintos.
Así los gatos se encargaban de los cuerpos de sus dueños, matando y ahullentando a los carroñeros que rebuscaban en sus tumbas, por lo que llegaron a tenerle un tremendo odio a las ratas, ratones, aves (por los cuervos y buitres) e insectos.
viernes, 26 de agosto de 2011
Mi nombre es Skull
Hola, soy Skull.
En un principio decidí crear este blog para poner todas las cosas malas que me suceden, y dar una idea de lo desgraciada que es mi vida, ya que el título lo sugiere de esa forma. Pero no es así, no soy la chica más desgraciada del mundo ni lo pretendo, mas quisiera decir que tengo los típicos problemas de una chica de casi 15 años que empieza a dar pasos en una sociedad en la que mi palabra no vale, y tal cosa, me desquicia. El significado del título es difícil de explicar sin que me toméis por una loca o incluso, yéndonos a lo menor, una 'cotilla'.
En mi empiezo en la adolescencia, aparecieron en mi mente pensamientos de suicidio y preocupación debido a numerosos cambios que fuera de lo común en mí, solo yo notaba. Por lo que a menudo lloraba en la cama por cualquier cosa que hiriera mi orgullo, y pensaba en que si muriera, mis padres, principales causantes de mi desolación, tendrían sentimientos de culpabilidad y remordimiento. Pero desafortunadamente, tenía miedo, y no de la muerte, sino del dolor que lamentaría si fallaba en mi búsqueda de una muerte rápida e indolora. Más adelante ideé la forma de suicidarme sin pasar ningún dolor, mas disfrutar de algunas cosas buenas que sí veía en la vida, así que creé la fecha de mi muerte, y los pasos intermedios antes de dar fin a esta hipócrita vida de marioneta. Decidí morir el 11/09/2015, a la edad de 19 años. ¿Por que a los 19? por la simple razón de que seré mayor de edad y podré comprar pastillas en la farmacia con las que pueda provocarme una sobredosis. ¿Y por qué no a los 18 que ya eres mayor de edad? Porque tendré un año entero para conducir y beber todo lo que me dé la gana sin ninguna limitación. Luego de unos años comprendí que esa decisión no era tan fácil de perpetuar, debido a que me encontré con algo que si muriera, la que tendría culpabilidad y remordimiento durante toda la eternidad sería yo, y desde luego, mi vida después de la muerte no la quiero pasar llorando por ella. Mi amiga, mi mejor amiga. Cuando pienso en suicidarme, veo su rostro lleno de lágrimas y sola, sin saber con quien hablar, por que ella solo me tiene a mí, y yo afortunadamente solo la necesito a ella (aunque es boba, llorona, demasiado cariñosa, y desmesuradamente torpe para entender las cosas). Aunque si ella no estuviera, habría dudado también en suicidarme, porque no sería la única hija que mi madre perdería, también perdió a mi hermano, hace alrededor de 11 años, cuando él tenía 7 años, y yo 4. Y aunque a veces no la soporte, no quiero ver llorar a mi madre allá donde yo vaya. Ahora estoy en 4º de ESO, y si me llegara a quitar la vida, sería por curiosidad, por saber que se esconde detrás de ese muro donde siguen pintando cada vez más teorías, tratando de hallar la respuesta correcta que nunca podrán decir a ningún mortal, pues ya no estarán.
``Podría esperar a que el muro caiga con el paso de los años, o utilizar una cuerda para llegar hacia el otro lado´´
En un principio decidí crear este blog para poner todas las cosas malas que me suceden, y dar una idea de lo desgraciada que es mi vida, ya que el título lo sugiere de esa forma. Pero no es así, no soy la chica más desgraciada del mundo ni lo pretendo, mas quisiera decir que tengo los típicos problemas de una chica de casi 15 años que empieza a dar pasos en una sociedad en la que mi palabra no vale, y tal cosa, me desquicia. El significado del título es difícil de explicar sin que me toméis por una loca o incluso, yéndonos a lo menor, una 'cotilla'.
En mi empiezo en la adolescencia, aparecieron en mi mente pensamientos de suicidio y preocupación debido a numerosos cambios que fuera de lo común en mí, solo yo notaba. Por lo que a menudo lloraba en la cama por cualquier cosa que hiriera mi orgullo, y pensaba en que si muriera, mis padres, principales causantes de mi desolación, tendrían sentimientos de culpabilidad y remordimiento. Pero desafortunadamente, tenía miedo, y no de la muerte, sino del dolor que lamentaría si fallaba en mi búsqueda de una muerte rápida e indolora. Más adelante ideé la forma de suicidarme sin pasar ningún dolor, mas disfrutar de algunas cosas buenas que sí veía en la vida, así que creé la fecha de mi muerte, y los pasos intermedios antes de dar fin a esta hipócrita vida de marioneta. Decidí morir el 11/09/2015, a la edad de 19 años. ¿Por que a los 19? por la simple razón de que seré mayor de edad y podré comprar pastillas en la farmacia con las que pueda provocarme una sobredosis. ¿Y por qué no a los 18 que ya eres mayor de edad? Porque tendré un año entero para conducir y beber todo lo que me dé la gana sin ninguna limitación. Luego de unos años comprendí que esa decisión no era tan fácil de perpetuar, debido a que me encontré con algo que si muriera, la que tendría culpabilidad y remordimiento durante toda la eternidad sería yo, y desde luego, mi vida después de la muerte no la quiero pasar llorando por ella. Mi amiga, mi mejor amiga. Cuando pienso en suicidarme, veo su rostro lleno de lágrimas y sola, sin saber con quien hablar, por que ella solo me tiene a mí, y yo afortunadamente solo la necesito a ella (aunque es boba, llorona, demasiado cariñosa, y desmesuradamente torpe para entender las cosas). Aunque si ella no estuviera, habría dudado también en suicidarme, porque no sería la única hija que mi madre perdería, también perdió a mi hermano, hace alrededor de 11 años, cuando él tenía 7 años, y yo 4. Y aunque a veces no la soporte, no quiero ver llorar a mi madre allá donde yo vaya. Ahora estoy en 4º de ESO, y si me llegara a quitar la vida, sería por curiosidad, por saber que se esconde detrás de ese muro donde siguen pintando cada vez más teorías, tratando de hallar la respuesta correcta que nunca podrán decir a ningún mortal, pues ya no estarán.
``Podría esperar a que el muro caiga con el paso de los años, o utilizar una cuerda para llegar hacia el otro lado´´
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