lunes, 29 de agosto de 2011

Siempre te arrepientes

Cualquier adolescente de 15 o 16 años ha pensado alguna vez en querer tirarse por la ventana, y matarse.
Imagina que coges las suficientes ganas de quitarte la vida... ¿Qué pasaría?

Me despedí de ella gritándole, pero ¿para qué pensar más en ello? De todas formas nunca me quiso aunque fuera su hija, y siempre prefirió más estar trabajando a estar conmigo.

Siento frío, sin embargo, algo cálido rodea mi mano y me hace sentir mejor, aunque no logro ver qué es. Todo esta oscuro, empiezo a tener miedo. ¿Por qué ahora? ¿por qué no lo tuve antes de tirarme de aquel edificio? quiero volver, no debí hacerlo, ahora sí estoy sola.

No, espera, veo algo, luz, y a ella, mi madre, de la que no me quiero volver a separar por mucho que llegue a odiarla, por mucho que ella quiera a su trabajo más que a mí.

La abracé, pero entonces sonó el móvil, seguramente de su trabajo como de costumbre, ya me arrepentí de lo que pensé por unos instantes. Lo sacó del bolso y mirándome, sonrió, y colgó la llamada. Por una vez prefirió estar conmigo, allí, en aquel hospital con olor a muerte, donde no me gustaría volver a estar en por nada del mundo.


No hay comentarios:

Publicar un comentario